Esta semana se festeja la Pascua de Resurrección y, como es tradición, los niños de todo el país buscarán los huevitos de chocolate que les dejará el conocido Conejito, y además las familias consumirán pescados y mariscos dado la tradición de estas fechas. Sin embargo, si no se toman las medidas adecuadas y estos productos se consumen en exceso y/o no considerando medidas básicas de higiene, la entretenida actividad familiar puede volverse un problema para la salud y alimentación de toda la familia.
Los especialistas indican que el requerimiento nutricional promedio de los preescolares y escolares es de 1.200 y 1.400 calorías diarias, respectivamente, y que la cantidad de azúcar recomendada por la Organización Mundial de la Salud es el 5% del requerimiento, lo que se traduce en 15 grs. y de 17.5 grs. de chocolate por día. “En relación a las grasas saturadas la recomendación es máximo el 7 % del requerimiento, lo que significa 9 grs. y 10 grs. respectivamente”, aseguran.
Bajo esos parámetros, los profesionales de salud entregan algunas recomendaciones, como por ejemplo que los chocolates a escoger tengan un alto porcentaje de cacao y sean sin azúcar.
Otra de las sugerencias es que el consumo de estos productos se produzca durante el día, evitando los horarios nocturnos. De este modo nos asegurarnos del gasto de las las calorías de manera mas eficiente, aseguran los especialistas.
Finalmente, se debe procurar que la cantidad de huevitos consumidos en el día no sobrepasen las recomendaciones diarias de los nutrientes críticos (azúcar simple y grasas saturadas).
Algunas indicaciones antes de consumir pescado:
Según estudios del Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) en nuestro país el consumo pescados y mariscos aumenta hasta en un 50% en días de Semana Santa porque la tradición gastronómica y cultural chilena suele asociar este período con el consumo de productos del mar.
El pescado es fuente principal de ácidos Omega 3; una familia de ácidos grasos poliinsaturados esenciales para el ser humano que es necesario ingerir, pues nuestro organismo no puede fabricarlos. Es por esto que es importante que aprendamos a incorporarlos en nuestra alimentación considerando todas sus grandes propiedades, sin asociarlos necesariamente a una fecha específica del año.
Esta familia de ácidos grasos poliinsaturados –entre los que destacan el ácido alfa linolénico (ALA), ácido eicosaepentaenoico (EPA) y el docosahexaenoico (DHA)– aportan según estudios al crecimiento y desarrollo del individuo, a nivel cardiovascular, neurológico y antiinflamatorio, especialmente en el tratamiento del cáncer. Asimismo, contribuye en la formación de membranas celulares y hormonas, además de tener un rol importante en el sistema inmunológico. Por su parte, el DHA es esencial para el desarrollo del sistema nervioso, el cerebro y la visión del niño desde su gestación, por eso es recomendado su uso en embarazadas.
¿Cuál es la ingesta recomendada de pescado
A pesar de que el consumo de la carne de pescado en Chile es más bajo que la carne de res o de cerdo, según la Guía Alimentaria Basada en Alimentos (GABA) se recomienda consumir dos veces a la semana este producto, ya sea al horno, a la plancha o al vapor, como mínimo. Ejemplos de pescados a preferir son: el jurel, salmón, atún, sardina o anchoas.
Al ser el pescado un producto de alta perecibilidad debemos considerar ciertos consejos al momento de su compra:
Las escamas deben ser brillantes y unidas entre sí
La piel debe ser húmeda, tersa, sin laceraciones ni arrugas
Los ojos deben ser transparentes, brillantes y salientes
Y las branquias deberán ser húmedas y brillantes
