
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo y representan en Chile cerca de un tercio (27,1%) del total de las defunciones del 2011. Las enfermedades cerebrovasculares (ACV) son la primera causa de muerte, seguidos por el infarto agudo al miocardio (IAM).
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el control de los principales factores de riesgo (tabaquismo, hipertensión arterial, diabetes, dislipidemia, dieta poco saludable y sedentarismo) podría prevenir el 80% de los ACV, IAM y diabetes. De estos, la presión arterial elevada es el principal factor de mortalidad prematura y según la Encuesta Nacional de Salud 2010-2011, el 26.9% de la población chilena mayor a 15 años presenta esta patología.
Los datos de egresos hospitalarios del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del MINSAL indican que 22.670 personas egresaron el año 2012 por enfermedades isquémicas del corazón.
Adicionalmente, en nuestro país la mortalidad por IAM se aproxima a una muerte por hora; 7.933 personas fallecieron el año 2012 por enfermedad isquémica del corazón existiendo una mayor mortalidad en hombres (4.824) que en mujeres (3.109). A pesar de estos datos, cabe destacar que el IAM no discrimina entre los sexos, y el riesgo de presentar un evento agudo es diferente en hombres que en mujeres, ya que estas últimas poseen factores protectores y de riesgo asociados a características hormonales y reproductivas, que incrementan el riesgo post menopausia; así, si bien el IAM es menos frecuente en el sexo femenino, es claramente más grave en ella y con peor pronóstico que en el hombre.
La OMS indica que desde el inicio de los síntomas de un IAM, dos tercios de los pacientes fallecen antes de llegar al hospital, siendo uno de cada tres pacientes en Chile (30%). Esto resalta aún más la importancia del reconocimiento temprano de los signos de alerta.
Los signos y síntomas asociados a un infarto agudo al miocardio son:
• Dolor o sensación de peso en el pecho
• Dolor en el pecho que se extiende a uno o ambos brazos
• Dolor en el pecho que se extiende al cuello o la mandíbula
En diciembre 2012 se realizó en Chile una primera medición del nivel de conocimiento de los síntomas de esta enfermedad en una muestra de población adulta mayor de 45 años en grandes centros urbanos de Chile. Los resultados muestran que la población reconoce menos de 2 de los síntomas principales de esta patología, y sólo el 57% acudiría a un servicio de urgencia.
En este contexto, es prioritario que haya un entendimiento público y una demanda por estos servicios haciendo de la educación algo fundamental. Por esto, es esencial mejorar el conocimiento de la población sobre los síntomas de un IAM a través de una campaña comunicacional, así como también promover la consulta inmediata al servicio de urgencia para que las personas puedan acceder al diagnóstico y tratamiento oportuno, y reducir así las consecuencias adversas que producen discapacidad o muerte.
Estrategias de Prevención 
Se ha podido evidenciar un descenso en la mortalidad por enfermedades isquémicas en el último decenio, éxito que se espera mantener y mejorar al ser uno de los temas priorizados por la Estrategia Nacional de Salud (ENS) 2011 – 2020. Ésta busca aumentar en 10% la sobrevida proyectada al primer año del IAM, siendo una de sus medidas mejorar la oportunidad del inicio de la atención.
En esta línea, diferentes estrategias se han desarrollado en Chile para hacer frente a las enfermedades cardiovasculares (ECV). Entre las impulsadas por el Ministerio de Salud está el Examen de Medicina Preventiva (EMPA) que permite detectar personas con factores de riesgo o enfermedades como la presión arterial elevada en una etapa temprana y potencialmente reversible de la enfermedad.
Consecuentemente, el Programa Vida Sana tiene el propósito de intervenir en los factores de riesgo disminuyendo su incidencia en el desarrollo de las ECV y la diabetes. Esta estrategia promueve estilos de vida saludable en la población entre 2 y 64 años y mujeres post-parto que tienen un elevado riesgo de desarrollar diabetes e hipertensión arterial mediante el control de una dieta saludable y la actividad física.
Infarto Agudo al Miocardio y el AUGE
En el caso de un infarto al corazón, se garantiza el acceso de todo beneficiario a la confirmación diagnóstica con electrocardiograma dentro de 30 minutos desde atención médica de urgencia frente a la sospecha de un Infarto Agudo al Miocardio, así como también garantiza tratamiento médico con trombolisis dentro de 30 minutos desde la confirmación diagnóstica y prevención secundaria con tratamiento farmacológico, by-pass coronario o angioplastía coronaria percutánea según indicación médica.